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December 23, 2005

…y todo eso

guardado en: cardiología

(escuchando el silencio de las teclas y los clicks de ratón)

disculpen la falta de comunicación de estos días, pero los últimos detalles antes de quince días de vacaciones no lo han permitido.
es un tópico, pero no deja de venir al caso chora que se acaba el año y piensas qué he hecho y qué quiero ser.

Keating: oh capitán, mi capitán! saben de dónde es eso? nadie lo sabe? ni idea? es un poema de Walt Whitman dedicado a Abraham Lincoln. en esta clase pueden llamarme rr. Keating o, si son más atrevidos, oh capitán, mi capitán. sr. Pitt, quiere abrir su libro de himnos por la página 542? lea la primera estrofa del poema.
Pitts: coged las rosas mientras podáis. veloz el tiempo vuela. la misma flor que admiráis, mañana estará muerta…
Keating: gracias. coged las rosas mientras podáis. la expresión latina de ese sentimiento es carpe diem. quién sabe lo que significa?
Anderson: carpe diem es aprovecha el momento.
Keating: por qué usa esa frase el autor? porque seremos pasto de los gusanos. porque, lo crean o no, todos los que estamos en esta sala un día dejaremos de respirar, nos enfriaremos y moriremos. así que aprovechad el momento, chicos. haced que vuestra vida sea extraordinaria.

Robin Williams, James Waterston & Ethan Hawke, el club de los poetas muertos

tú no me conoces pero me llamo Edward Blum y te quiero. he pasado los últimos tres años para averiguar quién eres. me han disparado, acuhillado y aplastado de vez en cuando. me he roto las costillas dos veces, pero todo ha valido la pena ahora que te tengo aquí delante y por fin puedo hablarte, porque estoy destinado a casarme contigo. lo supe desde el primer momento en que te vi en el circo y ahora los sé con aún más certeza.

Ewan McGregor, big fish

December 20, 2005

allí las puertas cierran bien

guardado en: mundo grúa

(escuchando Craig David, the story goes)

María Rosario lo había perdido todo hacía tanto tiempo que ya casi no se acordaba de lo que era una cama. la sensación mullida del colchón bajo su espalda cansada tras un día de trabajo. trabajo. hacía tanto tiempo que no trabajaba… las temperaturas habían bajado mucho en las últimas semanas, y las noches resultaban especialmente difíciles de superar sin que le dolieran todos los huesos. sobre todo la pierna. cada día tenía peor pinta. la miraba pensando debería hacer algo y sabiendo que su final estaba cerca. si voy al hospital me la cortarán y no quiero quedarme sin pierna, le había dicho hacía dos días a Conchi, su amiga del alma, con la que, algunas tardes, compartía banco en una calle junto a les Corts. de día, se solía quedar junto a plaça Catalunya, que era por donde pasaba más gente y conseguía más limosnas. pero, para dormir, era mejor Sant Gervasi, el barrio acomodado de la ciudad. allí los cajeros estaban limpios y las puertas cerraban bien. tienes que venir a dormir un día a mi cajero, le dijo a Conchi. un día de estos, le respondió su compañera. se tapó con una manta agujereada que había encontrado hacía dos días y se quedó dormida enseguida. cayó en un vacío oscuro y placentero que comenzaba a ser una constante. era una sensación que le gustaba a la vez que se le metía por la retina de la mañana siguiente en forma de grito ahogado. a medianoche, el dolor la despertó. alguien le estaba dando patadas. eran un par de imbéciles de no más de 18 años que le insultaban y la molestaban. intentó echarles del cajero, pero no lo consiguió. un zapato de los caros se le incrustó en las costillas. gritó de dolor y se retorció como una oruga. cuando recuperó el aliento, se levantó y consiguió empujarlos a la calle. echó el pestillo. los dos jóvenes se subieron a un deportivo y se marcharon. a pesar de que le dolía todo el cuerpo, se sintió aliviada y el sueño volvió a apoderarse de ella. soñó que vivía en una casa grande con su hija y su marido. nunca soñaba con ellos. ni una sola vez desde el accidente. un ruido de golpes le despertó otra vez. era un chico joven con cara de frío. llevaba un buen rato en la puerta. María Rosario se incorporó y quitó el pestillo. el chico le dio las gracias y entró. como salidos de la nada, aparecieron los dos gamberros de antes y la tiraron al suelo. uno de ellos llevaba una garrafa en la mano. se la vació encima. la miró a los ojos y sonrió con una mueca de odio infinito. ella le rogaba sin parar. por favor, no. el chico dio una calada a su cigarrillo y se lo tiró a la cara. todo se iluminó de repente. un dolor agudo, infinito, le recorrió todo el cuerpo. intentó apagarse, retorciéndose por el suelo, pero fue inútil. más tarde, ya no hubo día ni noche. abrió los ojos. su marido y su hija le sonrieron.

por las noches sale gente de todas las clases. putas, macarras, ladrones, traficantes de droga… algún dia llegará una lluvia que limpiará las calles de esta porquería. Robert de Niro, taxi driver

December 19, 2005

detectives

guardado en: cardiología

(escuchando Barry White)

que hoy el tiempo escasea. sólo unas palabras que están por ahí, esperando a que alguien las lea.
me molesta la gente que dice que nadie quiere pensar, que el público no quiere pensar. eso es pura basura. a la gente le encanta pensar. todos somos detectives y queremos sacar nuestras conclusiones.
David Lynch

December 16, 2005

en verdad os digo

guardado en: cine

(escuchando Roni Size, reprazement)

basado en la vida de Brian, de los Monty Python.
el profeta, sobre una estructura hecha con cañas y tablones, habla a gritos entre el gentío que pasa frente a él. es un hombre mayor, vestido con harapos y las sandalias rotas. tiene la cara escondida por la larga barba blanca que le llega hasta el pecho. mientras se dirige a quien quiera escucharle, mueve las manos haciendo ademanes extraños para darle énfasis a cada una de sus palabras. y en verdad os digo, que habrá rumores de que las cosas van mal. y se producirá una gran confusión entre las gentes. y nadie sabrá dónde está nada. y nadie sabrá dónde están… esas cositas que llevan una base de rafia y una especie de correa. en esa hora, el amigo perderá el martillo de su amigo. y los jóvenes no tendrán ni idea de… de dónde están las cosas que sus padres… que sus padres habían guardado allí la noche antes, a eso de las ocho. está escrito en el libro de Amadeo. alguien lo ha leído?

Elwood: estamos a casi 200 kilómetros de Chicago, tenemos el depósito lleno, medio paquete de cigarrillos, es de noche y llevamos gafas de so.
Jake: tira.

James & John Beluschi, the blues brothers

December 15, 2005

mamá, quiero ser astronauta

guardado en: por la red

(escuchando Staind, 14 shades of grey)

un amigo a quien tengo en una considerable consideración intelectual, cuando todo el mundo estaba enfermo del primer gran hermano televisivo y los analistas de la caja de canales le ponían muchos adjetivos no agraciados, quiso hacerse una camiseta en la que se leyera yo veo gran hermano, y qué? le parecía un experimento que definía a la perfección el nivel de estupidez infinito del que nos alimentamos cada hora del día. Antònia Font lo definía como pachanga. pues eso. luego vinieron gran hermano vip, hotel glam, la casa de tu vida, operación triunfo y demás incursiones de la vida cotidiana en la vida ajena. la pregunta era, qué inventarán ahora? algo se les ocurrirá. y sí. a un grupo de pensadores del canal cuatro inglés se las han ingeniado para darle una nueva vuelta de tuerca a la sinopsis original y han tenido la brillante idea de poner en marcha un programa llamado space cadets. en él, y tras un largo proceso de selección, han convencido a tres seres (humanos) de que forman parte de una misión espacial de cinco días de duración que tiene lugar en una nave. pero sólo los han convencido. en realidad, están en una antigua base militar en Inglaterra, metidos en un estudio, haciendo el gamba, contestando preguntas psicotrónicas del tipo cómo invertirías un condensador de fluzo? es posible viajar en el tiempo?, jugando a la game-boy y haciendo como que son muy importantes para la ciencia. lo mejor es que han contratado a un grupo de actores para que tripulen la nave y hablen en código hal 9000 durante los cuatro días. de esta forma, ellos no tienen que saber nada de astrofísica. ni de nada.
para un seguimiento de las distintas misiones: space cadets

señorita Kraus, tal vez no sepa quienes somos. somos los Hermanos Grimm. vencimos a la bruja del molino de Galstaad, al niño rana de Gutenhlof y al caníbal de la selva negra en su casita del chocolate del terror. Matt Damon, el secreto de los hermanos Grimm.

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