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March 31, 2006

lucha

guardado en: cine

(escuchando Lizz Wright, dreaming wide awake, un disco brillante)

ayer terminábamos con algo de Chaplin. algo que, leyéndolo con detenimiento, creo que se quedó a medias.

payaso: la felicidad… existe? dónde? cuando era niño me quejaba a mi padre porqué no tenía juguetes y él respondía señalándose la frente con el dedo índice: éste es el mejor juguete que se ha creado. todo está aquí. ahí está el secreto de nuestra felicidad.
bailarina: veo futilidad en todas las cosas. la veo incluso en las flores, la siento hasta en la música. la vida no tiene objeto ni significado.
payaso: por qué habría que tenerlo? la vida es deseo, no significado. el deseo es el motivo de toda existencia. a veces en la juventud tenemos pocas ganas de vivir. pero que no sea demasiado tarde cuando nos aferremos a la vida… como a mi edad, a estas alturas la vida llega a ser un hábito.
bailarina: un hábito sin esperanzas.
payasoi: pues aprenda a vivir sin ellas, viva para el presente. aún así hay momentos maravillosos.
bailarina: cuando se ha perdido la salud, no los hay. estoy cansada de luchar.
payaso: porque lucha contra sí misma. no quiere darse una oportunidad. la lucha por la felicidad es hermosa.

Charlie Chaplin & Clarie Bloom, candilejas.

y, por Dios o por quién vosotros queráis, sed felices.

March 30, 2006

catorce de abril

guardado en: mundo grúa

(escuchando Van Morrisson, pay the devil)

el próximo catorce de abril volverán a cumplirse años de cuando el pueblo decidió que no quería rey. setenta y cinco, para ser exactos. y algunos todavía siguen creyendo que es una figura con una mera misión ornamental y que su presupuesto podría destinarse, no sé, a educación, a sanidad, a proteger el escaso territorio que queda sin encimentar, o a cualquier otra cosa que no sea pagarle las borracheras a los de la honda satisfacción y los chalets unifamiliares para pasar las vacaciones y las clínicas norteamericanas que sirven de cajas fuertes de adn. pero no sólo lo creen, sino que, además, para indignación de muchos, lo dicen y actúan en consecuencia. que no es que tengan nada contra de ellos como seres humanos, porque así han nacido y así han crecido. quiero decir, que no han hecho nada para serlo. ni para dejar de serlo. además, cualquiera haría lo mismo si tuvieran el mismo presupuesto anual para gastos varios. que son muchos millones. pues bueno, esos que no quieren rey y que viven en esta nuestra ciudad de palmeras y obras, pensaron que sería bonito hacer una fiesta rollo homenaje a los que quedaron y a los que aún quedan. y pensaron en un par de actos, unos conciertos para entrar en calor y lo que venga después. la gran orquesta republicana son un buen grupo, no? tú haces que la vida se me vuelva de colores me parece una de las canciones más bonitas y alegres que he tenido el placer de escuchar. así que van a ver a la que manda, nuestra querida edil, vamos, y le piden un cachito de la ciudad que no se use para procesiones, porque resulta que el catorce de abril es viernes santo. y la alcaldesa, a la que pillan vestida con el traje del Mallorca y a punto de salir con el coche oficial hacia el estadio de son Moix (la casa del gato, traducción literal) porque hoy juegan en miércoles, les dice que no, que un acto así atenta contra la tradición cristiana y perturba la celebración de las procesiones. perdón? qué tienen que ver los huevos con el ayuno (también traducción literal que, además, viene al caso)? todo, responde airada la alcaldesa. no puedo permitir que se reniegue de Dios en fechas tan señaladas. y no por mí, que también, sino por los ciudadanos y ciudadanas de esta nuestra cristiana ciudad. pero quién ha hablado de renegar de Dios? sólo te hemos pedido un permiso para celebrar un concierto… he dicho que no. el conjunto este republicano son unos ocupas drogadictos que promueven la violencia y el anarquismo. y esto no se puede permitir, concluyó tajante. qué va, qué va, qué va, contestaron todos al unísono, yo leo a Kierkegaard. ah, bueno, entonces, en ese caso…

la felicidad… existe? dónde? cuando era niño me quejaba a mi padre porqué no tenía juguetes y él respondía señalándose la frente con el dedo índice: este es el mejor juguete que se ha creado. todo está aquí. ahí está el secreto de nuestra felicidad. Charlie Chaplin, candilejas.

March 29, 2006

leyes fundamentales de la estupidez (y 2)

guardado en: por la red

(escuchando Herbie Hancock, future sock)

continuemos debatiendo sobre la estupidez. resulta fundamental leer el principipo antes de comenzar con la lectura de hoy.

una vez establecidos los tipos de personas (desgraciados, inteligentes, bandidos y estúpidos) en función de los beneficios o daños que se inflingen a cada uno o a la socidad, puede establecerse el siguiente diagrama x-y. el que el eje de las x mide las ventajas ganadas por las acciones de uno y el eje de las y, las ganadas por otra persona o grupo. así, según la definición del profesor Cipolla, la zona superior derecha es la que corresponde a los inteligentes (i), la inferior derecha a los bandidos (b), la superior izquierda a los desgraciados (d) y la izquierda inferior la de los estúpidos (e). una vez claro esto, la tangente que cruza en diagonal del grupo b al grupo d de este gráfico, es la que establece una clara diferencia. todos aquellos individuos situados en la parte superior derecha de la tangente mejoran notablemente el balance global del sistema, mientras que los asociados a la parte inferior izquierda, lo deterioran. así, podemos hallar el bandido perfecto, o el bandido estúpido, el inteligente desafortunado y el desafortunado inteligente. no hace falta decir que el mejor sistema sería el de los inteligentes perfectos. pero en un sistema de bandidos perfectos, el sistema como un todo también quedaría equilibrado, ya que los daños y las ventajas se cancelarían mútuamente. lo mismo ocurriría con los desafortunados perfectos. incluso en un sistema de bandidos inteligentes, las ventajas sociales que ocasionan sus actos son mayores que los daños. igual que con los desafortunados inteligentes, que, aunque de forma individual pierden, socialmente pueden tener efectos positivos. pero cuando la estupidez entra en escena, el daño es siempre mayor. así, la estupidez es el factor más peligroso de la sociedad. como buen historiador, el profesor Cipolla expone que, en tanto que el factor estupidez es constante a través del tiempo y del espacio, una sociedad en ascenso tiene un porcentaje mayor de gente inteligente, y una sociedad en declive tiene un alarmante porcentaje de bandidos con un alto nivel de estupidez entre la gente en el poder y un igualmente alarmante porcentaje de desafortunados entre los que no están en el poder. además, este excelso científico establece que los individuos inteligentes suelen ser conscientes de sus capacdades intelectuales, los bandidos también son conscientes de su actitud, y los desafortunados tienen una ligera sospecha de que las cosas no les van bien. pero los estúpidos no saben que son estúpidos, y esa es la razón por la cual son extremadamente peligrosos. lo cual me remite a una pregunta que que formulo con profundo pesar y dolor. soy estúpido? tras varios años rebanándome los sesos y realizando tests de todo tipo (siempre con resultados nada concluyentes), he conseguido un asomo de esperanza: muy a menudo soy consciente de lo estúpido que soy o he sido. lo cual, sin lugar a dudas, me ayuda a afirmar que no soy completamente estúpido. pero también a establecer un colorario propio. en cada uno de nosotros hay un factor de estupidez, que siempre es más grande de lo que suponemos.

no sé el futuro. no he venido a deciros como va a terminar esto. he venido a deciros cómo va a empezar. voy a enseñar a la gente la verdad. voy a mostrarles un mundo sin vosotros. un mundo sin reglas ni fronteras. un mundo donde todo es posible. Keanu Reeves, the matrix.

March 27, 2006

cromos

guardado en: cardiología

(escuchando Ben Harper, both sides of the gun)

giras la llave de contacto y, a partir de ahí, el mundo se tiñe del color de la tierra. hay que tirar un poco de la palanca del aire, también llamada starter, para que el carburador reciba todo el combustible necesario para calentar el motor. primero, oyes el traqueteo de las válvulas. tac-tac-tac-tac. por debajo, el ronroneo del motor se convierte en un rugido que se superpone al de los pequeños círculos metálicos que suben y bajan. pero eso dura un poco menos de un minuto, mientras tu cara queda enfundada en el casco y los dedos en la protección de los guantes. desde aquel momento, sueltas la palanca y el motor respira tranquilo, despacio, esperando para impulsarte sobre el asfalto. lejor de allí, todo es verde. las paredes secas se mezclan con la incetidumbre del qué pasará, del aire todavía frío de la mañana. en la carretera, sólo grupos de ciclistas y alguna familia madrugadora. el motor no sufre y tira de tí. tu cuerpo se confunde con el paisaje y con el depósito grana y gris que alberga tu combustible. en el asiento de atrás, notas su presencia, como siempre. los brazos escondidos entre su cuerpo y el mío, para cuidar de que no tenga frío. sin palabras, hablamos con ríos de aire que nos atraviesan, traspasando nuestros cuerpos. a dónde vamos? Auserón habla por mí. voy a llevarte, nena, dónde tú quieras ir. una vez en la casa donde las agujas del reloj trabajan con toda la tranquilidad del mundo, el hombre del tiempo nos brinda el más espléndido de los soles. y nacen risas que continúan con un principio que no tendrá final. más risas y todo aquello que nos brinda la tierra para que seamos un poco más ella misma, y para que nos mezclemos un poco más en ese album de cromos que acabamos de iniciar. ahora ya está, ya estamos ahí, ya no nos moverá nadie. luego, horas o puede que días más tarde, el regreso con el sol escondiéndose tras los ojos de las montañas nos redibujó la realidad de semáforos y coches y motos y autobuses y contaminación. pero no las ganas de continuar, que son las mismas. quisiste que me quedara a tu lado. aquí estoy.

el final depende del principio. por favor, retengan estas palabras, mientras den los primeros pasos en el viaje que ahora empieza. Kevin Kline, el club del emperador.

March 24, 2006

bajo y feo

guardado en: cine

(escuchando bulevar, radio 3)

Bogart: bueno, creo que ya no vas a necesitarme más. no hay nada que yo no pueda decirte que tú ya no sepas ahora.
Allan: creo que es cierto, el secreto consistía en no ser tú sino ser yo. la verdad es que tu… no eres muy alto y sí bastante feo… pero, yo soy también lo bastante bajo y feo como para tener éxito por mí mismo.
Bogart:(dando una calada) te deseo suerte, muchacho.

Jerry Lacy & Woody Allen, sueños de un seductor

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