(escuchando Esther Williams, confesin’ the blues)
según Robert Greene, exiten cuarenta y ocho leyes que resumen a la perfección los pasos seguidos por los gobernantes más poderosos desde que existe la política. aunque la política se llamara de otra forma. aquí van las primeras veinticuatro.
uno. nunca le haga sombra a su amo. hágalos aparecer siempre más brillantes de lo que en realidad son… y accederá a la cumbre del poder.
dos. nunca confíe demasiado en sus amigos, aprenda a utilizar a sus enemigos. lo cierto es que usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos. Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos.
tres. disimule sus intenciones. condúzcalos por el camino de las falsas suposiciones, envuélvalos en una nube de humo y verá que, cuando al fin caigan en la cuenta de las verdaderas intenciones de usted, ya será tarde para ellos.
cuatro. diga siempre menos de lo necesario. incluso cuando lo que diga sea sólo banalidad, parecerá una idea original si la plantea en forma vaga, abierta y enigmática.
cinco. casi todo depende de su prestigio, defiéndalo a muerte. aprenda a destruir a sus enemigos abriendo brechas en la reputación de ellos. luego dé un paso al costado y deje que la opinión pública lo crucifique.
seis. busque llamar la atención a cualquier precio. conviértase en un imán que concentre la atención de los demás, mostrándose más atractivo y más misterioso que la gran masa, tímida y anónima.
siete. logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles. a la larga, sus colaboradores serán olvidados y todos lo recordarán a usted. nunca haga lo que otros pueden hacer por usted.
ocho. haga que la gente vaya hacia usted y, de ser necesario, utilice la carnada más adecuada para lograrlo.
atráigalo con ganancias fabulosas y, después, proceda a atacar. usted tiene todos los ases en la mano.
nueve. gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos. ss mucho más eficaz lograr la coincidencia de otros con la coincidencia de otros con usted a través de sus acciones, sin decir palabra alguna. no explique, demuestre.
diez. peligro de contagio: evite a los perdedores y los desdichados. aunque sienta que debe tenderle una mano a alguien que se está hundiendo, lo único que logrará con ello será acelerar su propia caída.
once. haga que la gente dependa de usted. nunca enseñe a los demás lo suficiente como para que puedan arreglárselas sin su ayuda.
doce. para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva. el gesto de franca y honesta generosidad hace bajar la guardia aun al individuo más desconfiado. una vez que su sinceridad selectiva haya abierto una brecha en la armadura del otro, podrá manipularlo y embaucarlo a su antojo.
trece. cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo. si, al formular su pedido de colaboración, usted muestre elementos que beneficiarán a la otra persona y hace gran hincapié en ellos, su contrincante responderá con entusiasmo a su solicitud, al detectar el beneficio que podría obtener.
catorce. muéstrese como un amigo pero actúe como un espía. es de fundamental importancia saberlo todo sobre su rival. utilice espías para reunir información valiosa que le permita mantener siempre una ventaja sobre él.
quince. aplaste por completo a su enemigo. empezando por Moisés, todos los grandes líderes de la historia sabían que era necesario aplastar por completo al enemigo al que temían. destrúyalo por completo, no sólo física sino también espiritualmente.
dieciséis. utilice la ausencia para incrementar el respeto y el honor. recuerde que la escasez de un recurso incrementa su valor.
decisiete. mantenga el suspenso. maneje el arte de lo impredecible. las actitudes que en apariencia carecen de coherencia o propósito desconcertarán a los demás, que se agotarán tratando de explicarse sus movimientos y acciones. llevada a un extremo, esta estrategia puede intimidar y aterrorizar.
dieciocho. no construya fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso. el aislamiento lo expone más de la que la protege de los peligros que la rodean, ya que la aisla de información valiosa y la destaca como un blanco difícil para los demás.
diecinueve. sepa con quién está tratando. no ofenda a la persona equivocada. hay ciertas personas que, si usted las manipula o engaña, pasarán el resto de su vida procurando vengarse.
veinte. no se comprometa con nadie. no se comprometa con ninguna posición o causa, salvo con la suya propia. el hecho de mantener su independencia lo convierte en el amo de los demás.
veintiuno. finja candidez para atrapar a los candidos, muéstrese más tonto que su víctima. el truco consiste en hacer sentir sagaces e inteligentes a sus víctimas y, sobre todo, más sagaces e inteligentes que usted.
veintidós. utilice la táctica de la capitulación. transforme la debilidad en poder. cuando usted sea el más débil, rendirse le dará tiempo para recuperarse, tiempo para atormentar e irritar al vencedor, tiempo para esperar a que el poder de éste se diluya.
veintirtés. concentre sus fuerzas. ganará más descubriendo un rico yacimiento y explotándolo en profundidad, que pasando de un yacimiento pobre a otro. la intensidad siempre triunfa sobre la dispersión.
veinticuatro. desempeñe el papel de cortesano perfecto. domine a la perfección el arte de la oblicuidad. adule, sométase a sus superiores y reafirme su poder sobre los demás de la forma más encantadora y graciosamente indirecta y falsa.
ahora, piénsese en las diversas situaciones acontecidas estas últimas semanas. y obsérvese lo que ocurrirá en algunas comunidades en breve. asusta, verdad?
no subestimes el poder dle lado oscuro. David Prowse, el imperio contraataca.