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August 29, 2007

piezas

guardado en: historias

(escuchando Glenn Gould, Goldberg variations)

a partir de la pelea de Ana.
siempre se sentaba en la misma esquina de la barra del mismo bar. ni siquiera hacía falta que pidiera nada de beber. al entrar por la puerta, la camarera, una chica de pelo rojo, le servía una cerveza en un vaso congelado y un hola dibujado en una sonrisa inmensa. entre sorbo y sorbo, comía cacahuetes con desgana del plato que no terminaba nunca de vaciarse del todo. desde el taburete, y si se ponía de espaldas a la barra, podía ver las cabezas de la gente que circulaba frente al Amstel. y eso era lo que había estado haciendo durante varios años, imaginar las vidas cotidianas de otros. pero varios años es mucho tiempo y de todo se cansa uno, así que se empezó a sentarse mirando a la barra. qué ocurre, la gente de la calle ha dejado de ser interesante?, le preguntó la chica del pelo rojo. no. entonces, qué haces mirando a la barra?, insistió la camarera. estoy intentando poner en orden las piezas de mi plan de cambio, contestó muy serio. no irás a cambiar de bar, verdad? no, mi querida amiga, sonrió, hay cosas que no deben cambiar por mucho que uno tenga planes de piezas intercambiables. menos mal. sí, zanjó él. el silencio inundó el local. te pongo otra caña? de acuerdo.

las piezas de un puzle tienen formas raras, pero al final acaban encajando. Cory Edwards, hoodwinked!

August 28, 2007

temporada

guardado en: historias

(escuchando Pat Metheny & Brad Mehldau, Metheny Mehldau)

el primer día de trabajo había sido duro. había limpiado la tierra de piedras y malas hierbas y la había arado. los músculos de todo el cuerpo le dolían, como si hubieran aumentado su peso en varias veces y tiraran de él hacia abajo. pero no era un dolor difícil de soportar, sino el mismo dolor de todos los años, al empezar la temporada. con el tiempo, se había acostumbrado a sentirlo. además, volver a ponerse manos a la tierra le producía una curiosa sensación de bienestar. eso significaba que seguía teniendo trabajo y que no lo hacía tan mal después de todo. tras asearse los brazos y la cara y el cuello, se había sentado a comer con el resto de los trabajadores de la finca. habían cenado armando alboroto y discutiendo sobre la mejor forma de sembrar. uno de ellos, un joven de la península que había llegado solo después de que los nacionales fusilaran a su padre un par de meses atrás, les había explicado que, en su tierra, las semillas se reparten de otra forma. y ahí había empezado la discusión. pero no había pasado de mucho ruido. luego, habían fumado un cigarrillo sentados en el porche, en silencio, pensando cada uno en sus cosas, arropados por la lana de la chaqueta que se había convertido ya en su segunda piel. él se había acordado de sus ojos marrones y había pensado qué estará haciendo ahora. después, entraron en el establo y bajaron los catres y se distrubuyeron el espacio que el señor les había dispuesto. el calor de los animales y sus propias respiraciones les servían de estufa. esa noche dormiría como un lirón.

nunca entenderé lo que empujó a mi madre a poner su fe en las manos de Dios y no en las de su genetista. Ethan Hawke, gattaca.

August 27, 2007

tormenta

guardado en: musica

(escuchando Glenn Gould, variaciones Goldberg)

los dedos se le retuercen sobre sí mismos, como un bicho de bola que se recoge cuando siente que el peligro le acecha. igual que el insecto, en su escondite, las articulaciones cobran vida propia. pero las de Glenn Gould salen de la persona, para convertirse en tacto sobre las teclas, en notas que absorben el aire de la habitación y se lo guardan, para dejarte con los pulmones llenos de los ojos cerrados. las manos recorren los trozos de madera blancos y negros de un lado a otro, sin dejarse ninguno. se cruzan, se funden una con la otra, saltan, se esconden, se elevan y vuelven a descender. describen parábolas imposibles, dejan que los diez dedos se enreden en veinte y desenredan con la facilidad del viento. los ojos diminutos se han callado hace tiempo, escondidos tras el cristal de las gafas de concha. son sólo un mero acompañante de los brazos y los hombros y la espalda. los labios, por su parte, se mueven sin parar. deben hacerlo, de lo contrario, la música no podría salir con la fuerza necesaria y se confundiría con la tormenta de sensaciones que le recorre bajo el envoltorio de la piel. las notas salen de su boca en un silencio sonoro, como para no molestar y, a la vez, ser parte de la expresión del instrumento, una caja de madera llena de cuerdas y pequeños martillos. hasta ayer, Glenn Gould era sólo un nombre que sonaba a pianista. hoy, gracias a emejota, podemos escucharle hacer esto.


Cecil Parkes: Rachmaninov? estás seguro?
David: creo. yo nunca estoy muy seguro de nada.
Cecil Parkes: el tercer movimiento es monumental.
David: una montaña. la pieza más difícil del mundo.
Cecil Parkes: hay que ser un loco para tocarla. estás lo suficientemente loco, David?
David: no lo sé, lo estoy?

John Gielgud & Noah Taylor, shine.

August 24, 2007

crítica

guardado en: cine

(escuchando Corinne Railey Bae, Corinne Railey Bae)

en mcuhas ocasiones, el trabajo del crítico es fácil. el riesgo que corremos es muy pequeño ya que disfrutamos de una posición superior sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su propio interés a nuestro juicio. nos crecemos en la crítica negativa, que resulta divertida de escribir y de leer. pero la verdad más amarga a la que un crítico debe enfrentarse es que, en una visión más global, el promedio de obras-basura es mucho más significativo que la crítica que nosotros hacemos de ellas. aunque hay veces en las que un crítico debe arriesgarse. cuando descubre algo nuevo y lo defiende. anoche experimenté algo nuevo. una plato extraordinario de una fuente completamente inesperada. decir que ambos, el plato y su creador, desafiaron mis principios, sería subestimarlos. ambos conmovieron mi alma. no es ningún secreto que, en el pasado, desprecié el famoso lema del chef Gusteau cualquiera puede cocinar. pero me he dado cuenta de que sólo ahora he comprendido su verdadero significado. no todo el mundo pueden convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede venir de cualquier lugar. es difícil imaginar unos orígenes más humildes que los de este genio que ahora cocina en el restaurante de Gusteau y quien, en opinión de este crítico, no es nada menos que el mejor chef de Francia. Volveré al Gusteau, muy pronto, hambriento de mucho más.

Peter O’Toole, ratatouille.

August 23, 2007

alba

guardado en: cardiología

(escuchando Pearl jam, palacio de deportes, comunidad de Madrid)

el primer día de trabajo, estaba verdaderamente asustado. entró en la gigantesca nave industrial y buscó su sección. doce mil trescientos cuatro. abrió la puerta y se encontró ante una nueva pared llena de entradas. buscó la que le correspondía. a-doce millones veinticinco mil ochocientos sesenta y siete. se plantó delante y, armado de valor, se dispuso a tomar aire. respiró con fuerza y se llenó los pulmones. giró el pomo y se encontró con un lugar oscuro, lleno de engranajes, muelles y escaleras que subían y bajaban. cerró la puerta tras de sí y se quedó a solas, ante aquella inmensa maquinaria. las ruedas metálicas le miraban desde arriba, quietas, desafiantes, altivas. la iluminación era pobre y pocos rayos fluorescentes que entraban, lo hacían abriéndose camino entre los huecos que quedaban ante el amasijo de hierros retocidos y andamios que sujetaban toda la estructura. recordó lo quehabía estudiado en el curso de formación y subió la primera escalera. desde la segunda plataforma, tomó el deslizador de la izquierda y la siguiente escalera. tenía que llegar al corazón de aquella máquina y ponerla en marcha. esa era la primera tarea, la más fácil. la siguiente, era mucho más complicada: mantener el perfecto funcionamiento de todas las piezas, la sincronía musical impecable, sin errores, sin retrasos, ni avances. no podía permitirse ni un sólo milisegundo a destiempo. era un reto, pero era lo que ponía en el contrato: Cronos enterprises, mantenimiento relojes biológicos.
Alba nació con buena salud y tres quilos de peso. hoy, descansa entre los brazos de mamá y los dedos de papá. enhorabuena a los dos.

si te pasas la vida recordando y esperando, no te queda tiempo para vivir. Fernando Ramallo, algunas chicas doblan las piernas cuando hablan.

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