q!

February 29, 2008

derechos

guardado en: cine

(escuchando Ben Harper, lifeline)

(viernes, viernes, viernes)
Judith: yo creo, Reg, que un grupo anti-imperialista como el nuestro debe reflejar las divergencias de intereses entre las bases.
Reg: de acuerdo. Francis?
Francis: sí. creo que el punto de vista de Judith es muy válido, siempre que el partido no olvide que es el derecho inalienable de todo hombre…
Stan: o mujer.
Francis: …o mujer, ser liberado…
Stan: o liberada.
Francis: …o liberada…
Reg: de acuerdo.
Francis: gracias, hermano.
Stan: o hermana.
Francis: o hermana… por dónde iba?
Reg: ya habías terminado.
Francis: ah. Sí.
Reg: además, también es derecho de todo hombre…
Stan: o mujer.
Reg: qué fijación tienes con las mujeres, Stan? nos estás distrayendo.
Stan: las mujeres también tienen derecho a participar en nuestro movimiento.
Francis: por qué te preocupas tanto por las mujeres, Stan?
Stan: yo quiero ser mujer.
Reg: qué?
Stan: quiero ser una mujer. desde ahora, quiero que me llaméis Loreta.
Reg: qué?
Stan: es mi derecho como hombre.
Judith: por qué quieres ser Loreta, Stan?
Stan: porque quiero tener hijos.
Reg: quieres tener hijos?
Stan: los hombres también tienen derecho a tener hijos, si quieren.
Reg: pero tu no puedes parir!
Stan: no me oprimas!
Reg: no es que te oprima, Stan, es que no tienes matriz… dónde vas a gestar el feto? lo vas a meter en un baúl?
Judith: chicos, tengo una idea. estamos de acuerdo en que no puede parir por no tener matriz, lo que no es culpa de nadie, ni siquiera de los romanos. pero sí puede tener el derecho a parir.
Francis: buena idea, Judith. lucharemos contra el opresor por su derecho a parir hijos, hermano. digo… hermana.
Reg: y eso de qué sirve?
Francis: el qué?
Reg: de qué sirve defender su derecho a parir, si no puede parir?
Francis: es un símbolo de nuestra lucha contra la opresión!
Reg: es un símbolo de su lucha contra la realidad.

Sue Jones-Davies, John Cleese, Michael Palin & Eric Idle, la vida de Brian.

February 27, 2008

nieve

guardado en: historias

(escuchando the frames, the cost)

nevó durante toda la noche y, en las afueras del pueblo, se había formado una capa de un palmo de nieve. Roberto y Félix, padre e hijo, hacían un muñeco al que le ponían una sonrisa de palo y una nariz de zanahoria. pero a Félix le pareció mejor idea lanzarle bolas de nieva a su progenitor, que, incapaz de defenderse, se cubría la cara como podía. hacía mucho que no participaba en una guerra de bolas y había olvidado que las bolas de nieve dolieran si te dan en la cara. luego dejaron formas de ángeles en el helado manto blanco. a Roberto, aquello le tensó los músculos de la espalda y le heló hasta los dedos de los pies. demasiado frío. pero Félix parecía no acabar las pilas. se levantó y salió a corriendo, hundiendo los pies en el agua cristalizada. su padre intentó seguirlo, pero las botas se le hundían en la nieve y no había forma de avanzar. se movía haciendo eses, quebrados, zetas y cualquier tipo de movimiento extraño. mira, papá, qué dibujos estamos haciendo. sí, hijo, sí. Roberto hacía lo que podía, pero su hijo le estaba torturando las articulaciones y los nervios. de pronto, Félix se paró en seco. un trineo, gritó levantando una tabla medio rota que encontró en el suelo. ven, papá, vamos tirarnos por la cuesta. Roberto le siguió jadeante. desde lo alto del cerro, se veía el pueblo a sus pies. Félix se sentó en la tabla y esperó a que su padre se pusiera detrás y le agarrara por la cintura. bajaban a toda velocidad y el pánico recorrió la espina dorsal del progenitor. vamos a morir, pensó. pero no murieron. sólo salieron despedidos por culpa de un una piedra helada situada estratégicamente en medio del camino. Félix, boca arriba, con medio cuerpo hundido en la nieve, no paraba de reir. su padre no. de noche, en casa, con una manta y una taza de leche caliente y Félix duchado, cenado y en la cama, Roberto hablaba con su mujer. qué? supongo que hoy te has divertido todo el día, verdad? tendrás que admitir que el invierno también tiene sus cosas buenas, no, señor no me gusta el mal tiempo? no, no pienso admitirlo, contestó Roberto, tiritando de frío y sorbiendo de la taza. pero Félix tiene un montón de cosas buenas, así que supongo que ha sido genial.

hay algo que puede aprenderse de una tormenta. al encontrate con un chaparrón repentino, intentas no mojarte y te pones a correr. pero aunque corras por debajo de las cornisas de las casas, sigues mojándote. si lo tienes claro desde el principio, no habrá sorpresas. aunque te mojarás igual. este concepto se puede aplicar a todas las cosas. Forrest Whitaker, ghost dog, el camino del samurai.

February 26, 2008

de un trago

guardado en: cardiología

(escuchando Joe Hisaishi, hana-bi, bso)

coge este sentimiento, embotéllalo y llévatelo a casa. porque aún tienes tiempo. una vez macerado, coge la voz que todavía grita y se ríe y añádele unas gotas de ese ánimo. ya has sufrido bastante, ya te has deshilachado suficiente. todavía hay años por delante. camina. estás cayendo lentamente, pero no hace falta que llegues al suelo. no todo tiene un precio. y, si lo tuviera, puedes pagarlo otro día. o tal vez nunca. cuando el silencio rebote por las paredes de las arterias, vacía la botella de un solo trago. y llénala cuando te sobren vitaminas. si quieres, puedes. vamos, ánimo. yo iré reciclando cristal y te guardaré cientos de litros de vacaciones en las que sólo hay sueño reaparador. para cuando ya no te quede nada más. úsalos. mira, madame Lula está escuchando.

(la canción termina)
el chico: bueno, qué te parece? te ha gustado? sólo es una maqueta…
padre del chico: es cojonudo.
el chico: en serio?
padre del chico: una canción fantástica. será un éxito, de eso no hay duda.

Glen Hansard & Bill Hodnett, once

una vez

guardado en: cine

(escuchando eso de ahí abajo)

(el de ayer)
además de porque el señor Bardem demostró que es uno de los últimos cómicos y lo agradeció, casi de lo que más me alegro es de que ellos pudieran subir ahí por ser un pedazo de esa preciosa maravilla llamada once.


la chica: yo te escucho.
el chico: ya, pero me dejas diez peniques.

Marketa Irglova & Glen Hansard, once

February 22, 2008

la cuestión

guardado en: cine

(escuchando Tokio jihen, variety)

(fuera llueve. David se levanta de la cama y deja a Keith durmiendo. lleva pantalones de pijama y camiseta. ve a su padre, fumando un cigarrillo apoyado en el marco de la puerta abierta de la terraza. se acerca. hace frío. se abraza a sí mismo y se frota los brazos para entrar en calor)
David Fisher: qué bien, justo lo que necesitan mis plantas.
señor Fisher: has sido muy valiente.
David Fisher: no creas, había un guardia.
señor Ficher: no importa. estoy orgulloso.
David Fisher: pensé que así me liberaría, que lo cambiaría todo. pero no ha cambiado nada. excepto que ahora sé que está realmente loco.
señor Fisher: no comprendes la cuestión.
David Fisher: no hay nada que comprender. esa es la cuestión, verdad?
señor Fisher: no me vengas con basura existencial. espero algo más de tí. la cuestión está delante de tus narices.
David Fisher: bueno, lo siento, pero no la veo.
señor Fisher: ni siquiera estás agradecido.
David Fisher: agradecido? por la peor experiencia de mi vida?
señor Fisher: te agarras a tu sufrimiento como si significase algo, como si mereciese la pena. y no merece la pena. olvídalo. las posibilidades son infinitas y tú eliges lamentarte.
David Fisher: y qué es lo que se supone que tengo que hacer?
señor Fisher: tú qué crees? puedes hacer lo que quieras, idiota. estás vivo. qué es un poco de sufrimiento comparado con eso?
David Fisher: no puede ser tan simple.
señor Fisher: y si lo es?

Michael C. Hall & Richard Jenkins, a dos metros bajo tierra.

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