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March 17, 2008

magia

guardado en: cardiología

(escuchando Dario Marianelli, bso expiación)

me gustaría ser como el mago de Cortada, un chico con cara de buena persona que, al minuto y medio de estar en el escenario, ya había conseguido hacer sonreir a todo el mundo. pero no me gustaría sólo por lo de hacer sonreir, que también, sino por lo de mago. para poder pedirte que sueñes con un deseo y sentarnos a ver una película de tu deseo hecho cine con palomitas y todo. para poder dibujar una carta que salió de la baraja por azar o destino o casualidad, y convertirla en un póster de los que se cuelgan en algún lugar para obligarte a pensar qué bien lo pasé aquella noche. para poder jugar con una cuerda y cortarla y mover el corte y saber que las leyes de la física están para saltárselas. para tener una ayudante convertido a cameraman y dibujar los sueños de volar de la cortadora de entradas en pantalla grande con el hombre de las horas de Pearl Jam. para llevarnos a Nunca Jamás durante una hora y media y diluir el dolor en un baile con almohadones. para ser optimista y ver siempre que todavía queda un número más para divertirse y no un número menos para terminar. para estar, como estuvieron ellos el sábado, en un pueblo de esta isla a que algunos todavían llaman de la calma, pero que hace tiempo que ya no lo es. y hacer que el público viajara a lugares que, algunos, tenían olvidados. para recibir las gracias de todos los que estaban allí. y aprender que las casualidades tienen mucho que ver con la magia. o puede que viceversa.

una persona toma unas quinientas decisiones al día. de esas quinientas, el noventa por ciento son irrelevantes, carecen de importancia. sin embargo, del otro diez por ciento, depende nuestra felicidad. hoy hemos decidido venir aquí. todos. a la misma hora en el mismo lugar. y a cada uno nos trajo una casualidad distinta. unos han venido porque nos conocen. otros, porque han visto el cartel. algunos encontraron su plan en una conversación ajena. incluso algunos han venido porque están enamorados y no han querido decir que no a su pareja. y otros han dicho que no, pero han venido igualmente. y si a cada uno nos trajo una casualidad distinta, cuántas casualidades. y todas ellas forman una casualidad aún mayor, la casualidad de que por primera y última vez en nuestra vida, en la historia de la humanidad, estemos todos a la misma hora en el mismo lugar. todos. para mí la magia es casualidad. la casualidad de que un mago saque la carta que yo he pensado.

la cortadora de entradas de Abozzi, en Cortada, gracias por venir.

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