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April 25, 2008

tipo cuatro

guardado en: cine

(escuchando Ali Farka Touré, Savane. buscando las raíces del blues en África, qué bueno, qué bueno)

sabías, por ejemplo, que sólo hay cinco clases de artistas? por ejemplo, Dreyman. él es del tipo cuatro, antropocéntrico histérico. no puede estar sólo, siempre tiene que hablar y que tener amigos alrededor. mala cosa, hacerle un juicio a alguien como él. haría un gran papel. para hacerlo bien, todo tiene que llevarse a cabo fuera de la vista pública. así acabaremos con él más deprisa. aislamiento completo, sin decirle cuanto tiempo va a estar ahí. sí, ningún contacto con nadie, ni con los guardias. es la mejor manera de hacerle frente. sin persecución ni malos tratos ni escándalo. nada sobre lo que pueda escribir después. pasados diez meses, lo soltamos. para sorpresa suya. y ya no nos da más problemas. y sabes qué es lo mejor? la mayoría de los del tipo cuatro, después ya no escriben más, o no pintan más, o lo que sea que hagan. y eso sin presionarlos. es sólo, por decirlo así, su destino.

Ulrich Mühe, la vida de los otros.

April 24, 2008

récord

guardado en: mundo grúa

(escuchando Pearl Jam, rearviewmirror)

quería estar más cerca de Dios. pero tenía que hacerlo por todo lo alto, de lo contrario sería uno más de la lista. para que su gesta quedara guardada en la portada de los periódicos y en los titulares de las noticias, se dijo, tengo que hacer algo muy bestia. pero no puede ser suicida. de lo contrario, se me vería el plumero y sería pecado. además, el jefe es muy listo y me echaría del paraíso. no, tiene que ser algo natural, una gesta con altas probabilidades de salir mal, pero realista. así que pensó en batir un récord Guinnes, que son los récords de los borrachos irlandeses, lo cual es una incongruencia, porque, como todo el mundo sabe, los irlandeses no se pueden emborrachar. la cosa es que buscó en el libro de las marcas mundiales y encontró uno que le gustó. además, era fácil de batir. pasar más de diecinueve horas volando ayudado por globos de helio. era una buena forma de estar más cerca de su creador. además, era bonito y quedaba colorista. y así lo hizo. se ató un más de un millar de globos de todos los colores que encontró (era una parroquia pobre y sólo los había blancos, amarillos, rojos y verdes). se puso un traje de amianto, pidió prestado un gps, una radio, cantimplora, paracaídas, y todo lo que podía hacerle falta para sobrevivir, por lo menos, hasta llegar arriba. una vez allí, el Padre se encargaría del resto, que para ello se había pasado cuarenta años de su vida sirviéndole y predicando su palabra. una semana antes de la gesta, ya había conseguido su propósito. el rumor se había extendido por todo el mundo y ya le habían hecho cientos de entrevistas, había salido en los medios nacionales y había convocado a los internaciones. el día señalado, el pueblo parecía celebrar fiesta mayor. los medios de comunicación le ponían el micro en la boca a cualquiera que quisiera hablar de él y de su trabajo. un cura batiría un récord del mundo, era grandioso. se despidió de todos, se ató el arnés y se elevó. desapareció entre las nubes. hoy, casi una semana más tarde, aún no le han encontrado. en la parroquia aseguran que está bien, pero en los medios sólo quieren saber si alguien tiene el teléfono del departamento de altas, en la secretaría del paraíso. sería un notición, no?

dicen que el oeste se construyó sobre leyendas. y que las leyendas son un modo de entender las cosas mejor que nosotros mismos. son fuerzas que dan forma a nuestra vida. sucesos que carecen de explicación. individuos cuya vida se eleva hasta el cielo o desciende hasta la tierra. así es como nacen las leyendas. Sam Elliot, el motorista fantasma.

April 22, 2008

vecinos

guardado en: cardiología

(escuchando Ben Harper, lifeline. un placer para el paladar)

ellos empiezan un nuevo capítulo. abren la puerta despacio, con la llave nueva y entran como si tuvieran miedo de pisar el suelo casi sin estrenar. se les dilatan las pupilas. cuánta luz. en la calle, los coches de los invitados empiezan a llegar y la casa, con las paredes todavía húmedas, se llena de pesadas cajas repletas de sus vidas, de todo lo que han acumulado en sus años de niñez, de adolescencia, pero sobre todo, de pareja. ellos empiezan una nueva aventura, el paso siguiente, el que les tatuará la piel para sentirse un poco más llenos, un poco mejores, para continuar con todo lo que tiene que ocurrir, lo bueno, lo malo, lo mejor. aún les duelen los músculos de los dos días que necesitaron para limpiar el suelo, los cristales, las persianas, las puertas, el suelo, los muebles. la línea de la vida empezó a definirse el primer día que se cruzaron, ella tras la barra del bar, él pidiendo un café. ahora es una línea brillante y oscura, recta y llena de curvas, gruesa o delgada, perfectamente definida o simplemente borrosa. pero es. y la están pintando de colores, vaciando botes de pintura en cada uno de los puntos que la forman. ellos empiezan una nueva página, y abren un libro en blanco dibujado de esquemas de deseos y sueños y ganas, muchas ganas. toman los pinceles y empiezan el traslado. un traslado que huele a cartones cerrados y llenos de regalos, a Reyes Magos (gracias Rachel), a cosas olvidadas en el fondo de las cajas, que ahora reaparecen con toda la ilusión y obligan a torcer todos los problemas hacia arriba. ellos han empezado a vivir un nuevo capítulo, entre cartones y polvo, como todos hemos hecho alguna vez. y nosotros estamos encantados de ser sus vecinos. por ellos, pues. salut.

toda historia tiene un final, pero en la vida, cada final es un nuevo comienzo. Scarlett Johanson, Nanny diaries.

April 21, 2008

tipografía

guardado en: cine

(escuchando Brad Melhdau, largo)

hoy no es viernes, pero encontré una historia cinematográfica que despeja una gran incógnica y merece ser contada.
Woody Allen siempre iba a desayunar al mismo café. todas las mañanas, salía a la calle, y se dirigía al pequeño local, un restaurante-cafetería de New Jersey. se tomaba un café con leche y un croeissant, de esos con azúcar por encima. mientras lo hacía, solía leer el periódico y mirar a la gente. los primeros días, se dio cuenta de que casi siempre eran los mismos clientes, un grupo variopinto que se tomaba su tiempo para degustar la primera comida del día. siempre se sentaba en la misma mesa, en un rincón apartado desde el que tenía una buena perspectiva de la barra, la puerta de entrada y la cristalera de la calle. era un buen sitio, pero tenías que buscarlo si querías saber que existía. un día, al llegar, la mesa estaba ocupada por uno de los habituales. perdone, le preguntó el intruso, poniéndose de pie al verlo entrar, le importa que desayune con usted? bueno… está bien, le contestó con su particular timidez, ajustándose las gafas con el dedo índice. el hombre en cuestión resultó ser un tipógrafo llamado Ed Benguiat, con el que empezó una conversación de lo más interesante. desde ese día de 1975, Woody y Ed desayunaban juntos. el primero, fascinado por la técnica y la elegancia intelectual del segundo, que, aunque no se desmarcaba como un gran fan, sí lo demostró arrebatándole la mesa y manteniendo una amistad que todavía continúa. con el tiempo, empezaron a analizar sus respectivos trabajos y, una mañana de 1977, Woody le planteó una pregunta peculiar. oye, Ed, le dijo, cuál es el tipo de fuente que más te gusta? la Winsdor, sin lugar a dudas, le contestó con profesionalidad. de hecho, elogió las virtudes de una fuente creada en 1905, y le dijo deberías usarla en los títulos de crédito de tus películas. el director escuchó con atención y decidió hacerle caso. ese fue el año de Annie Hall. y la Winsdor brilló en blanco sobre negro por primera vez. y desde entonces.

uno siempre está intentando que las cosas salgan perfectas en el arte, porque conseguirlo en la vida es realmente difícil. Woody Allen, Annie Hall.

April 18, 2008

recordatorio

guardado en: cine

(escuchando Clint Eastwood & the Carnegei Hall jazz band, Eastwood after hours)

Dwayne: a veces desearía poder dormir hasta los dieciocho años. saltarme toda esta mierda, el instituto y todo lo demás. saltármelo todo.
Frank: sabes quien es Marcel Proust?
Dwayne: es ese del que enseñas?
Frank: sí, un escritor francés. un auténtico fracasado. nunca tuvo un trabajo, sus amores fueron un desastre, gay. estuvo veinte años escribiendo un libro que ya casi nadie lee. pero quizá sea el mejor escritor desde Shakespeare. en fin, él llego al final de su vida, echó la vista atrás y decidió que todos esos años en los que sufrió fueron los mejores de su vida, porque le moldearon. los años de felicidad, perdidos. no aprendió nada.

Paul Dano & Steve Carrell, little miss sunshine

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