mucho trabajo
(escuchando Alanis Morissette, flavors of entanglement)
(perdón por los silencios de estos días, pero Dios, últimamente, sólo sabe de marrones para ayer)
Rémy: al contrario de lo que la gente piensa, el siglo XX no ha sido particularmente sangriento. las guerras han generado cien millones de muertos. eso es una cifra generalmente aceptada. añade diez millones para el gulag ruso. la mafia china, no lo sabremos nunca, pero digamos un millón. eso nos da ciento treinta o ciento treinta y cinco millones de muertos. no es muy impresionante. sobre todo si pensamos que en el siglo XVI los españoles y los portugueses consiguieron, sin cámara de gas, ni bombas, hicieron desaparecer ciento cincuenta millones de indígenas de América latina. es mucho trabajo hermana, ciento cincuenta millones de personas con un hacha hacha. diríamos que tenían el apoyo de su iglesia, pero igualmente es un buen trabajo. a tal punto, que en América del norte, los holandeses, los ingleses, los franceses y, eventualmente, los americanos, se inspiraron, y degollaron a su vez a otros ciento cincuenta millones. trescientos millones de muertos en total. la mayor masacre de la historia de la humanidad pasó aquí, a nuestro alrededor. y sin el mínimo museo del Holocausto. la historia de la humanidad, hermana, una historia de horrores.
hermana Constance: si lo que dice es cierto y toda la historia está llena de crímenes abominables, entonces, razón de más que exista alguien que nos pueda perdonar.
Rémy Ginard & Johanne-Marie Tremblay, las invasiones bárbaras.

