q!

June 30, 2008

rojos

guardado en: cardiología

(escuchando variation latini)

en coche, de camino a casa, se hizo el silencio. en las ondas, alguien hablaba con voz hipnótica. esta noche no ha habido ni catalanes, ni vascos, ni madrileños, ni de izquierdas ni de derechas. esta noche todos somos del mismo país y sentimos lo mismo. porque la alegría une. en todos los pueblos y en todas las ciudades, en el campo y en el mar. y tenía toda la razón. incluso a los detractores del fútbol, incluso a aquellos que la pasión por el balón les parece un sentimiento primitivo y poco inteligente. incluso a aquellos a los que les importa un carajo que ganen o que pierdan los teutones, o que ni siquiera sabían que se jugara nada de nada. incluso ellos, se agarraron a los brazos del sofá y se incorporaron en la silla cuanto Xavi pasó el balón desde la banda izquierda y el niño Torres puso toda su energía en las piernas, se cruzó por detrás del defensa alemán y levantó la pelota por encima al portero con una vaselina a cámara lenta, que parecía que se quedaría suspendida antes de llegar a la línea bajo los palos. pero no. ayer por la noche, todos nos sentimos un poco más uno. y eso es bonito, no?

el hombre que llega a entender el presente no necesita nada más, sólo vivirlo. Forrest Whitaker, ghost dog, el camino del samurai.

June 27, 2008

largo plazo

guardado en: cine

(escuchando baby Charles, baby Charles)

Nancy: quiero una vida nueva, quiero esquiar, quiero ir a bailar, quiero ir a la playa. quiero hacer un viaje por Europa en motocicleta. lo único que hago contigo es ir al cine.
Allan: escribo para una revista cinematográfica. además, a mí me gustan las películas.
Nancy: te gustan las películas porque tú no eres más que un observador de la vida. pero yo no soy así. quiero actuar, quiero vivir, quiero participar. nunca nos reímos juntos.
Allan: cómo puedes decir eso? tú, no sé, pero yo me río constantemente. hago muecas, sonrío, incluso a veces me carcajeo. y por qué no pensaste eso cuando éramos novios?
Nancy: entonces era distinto, tú eras más agresivo.
Allan: todo el mundo lo es durante el noviazgo, es lo natural. hay que impresionar a la otra persona. pero no puedes esperar que siga a ese nivel, me daría un ataque cardíaco.
Nancy: adiós, Alan. mi abogado llamará a tu abogado.
Allan: yo no tengo abogado. dile que llame a mi médico.

Diane Keaton & Woody Allen, sueños de un seductor

June 26, 2008

interrupción

guardado en: mundo grúa

(escuchando deftones, white pony. en ciertos momentos, cierta música es absolutamente necesaria)

levantó una ceja y respiró hondo. se tragó las palabras con saliva. contó hasta diez antes de abrir la boca para decir cualquier cosa. gritó hacia dentro y la voz le rebotó contra la laringe hueca y le llegó al estómago. pero no le produjo ninguna reacción desagradable. simplemente, se diluyó en el movimiento del aire entrando y saliendo del diafragma. cerró los ojos muy despacio y se alejó de la mesa unos centímetros. posó las manos sobre la madera y esperó a notar como el ritmo cardíaco, que se había acelerado instantáneamente, alcanzaba de nuevo las ciento veinte pulsaciones por minuto. sólo entonces pudo continuar con lo que estaba haciendo.

supongo que ahora es cuando le cuento lo que he aprendido, mi conclusión, no? bueno, pues mi conclusión es que el odio es un lastre. la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado. no vale la pena. Edward Furlong, american history x.

June 25, 2008

despedida

guardado en: mundo grúa

(escuchando Beck, modern guilt)

hasta luego, dijo. pero, tío, no te vayas. si ahora viene el Migue con más birras. no me digas eso, tronco, contestó. se quedó parado, con los pies clavados en la arena y las zapatillas deportivas balanceándose a la altura de las rodillas, como péndulos atados a sus dedos. le dio una calada al cigarro y lo tiró a en dirección a la hoguera. no puedo, tíos, tengo que irme, añadió mirando al grupo y parando sus ojos azules en los de Maika, que le devolvió un tú te lo pierdes dibujado en sus pupilas y su sonrisa burlona. él se encogió de hombros y dijo te veo luego en silencio, moviendo los labios con ternura. ella asintió. comenzó a caminar hacia la carretera sin pasión ni ganas. al llegar a la valla que separaba la playa del paseo se encontró con Miguel. qué pasa, tron? ya te piras? sí, tío, me tengo que ir. como vuelva a llegar tarde, me cortan las pelotas. joé, qué putada. anda échale una caladita… para el camino. lo dudó unos instantes, pero agarró el porro entre los dedos. respiró el humo con ansia, como si no le bastaran los minutos. gracias, tío. nos vemos mañana. ta luego. emprendió la marcha despacio. la marihuana le estaba haciendo más efecto del que había pensado. la acera parecía perderse en una carretera de curvas interminables. tropezó y se cayó de bruces. demasiadas drogas y demasiado alcohol. intentó abrir los ojos, pero el intento sólo le duró unos segundos. puto verano, puto calor. desfalleció. otra vez llegaría tarde a las clases de repaso de matemáticas.

Michael: por qué sonríe siempre?
Connor: es que todo es divertido de cojones.

Tom Hanks & Daniel Craig, camino a la perdición

June 24, 2008

freaks

guardado en: mundo grúa

(escuchando Scarlett Johansson, anywhere i lay my head)

lo que más trabajo llevaba era levantar la carpa. mover una lona de semejante envergadura era algo a lo que, con el paso de los años, se habían llegado a acostumbrar, pero que, aún así, no era tarea fácil. hacían falta un mínimo de quince hombres para situarla en el lugar exacto en el que se iba a levantar el circo. cada par de brazos agarraba una esquina y, tratando de arrastrarla lo mínimo posible para evitar que se ensuciara mucho, la llevaba hasta las columnas, situadas estratégicamente formando dos elipses superpuestas. cada una de las puntas de la lona tenía un agujero por el que se pasaba una columna, que luego se ataba con una cuerda desde el interior. los sobrantes exteriores se adornaban con lazos de colores. una vez levantada la estructura, el resto era pan comido. montar las tres pistas, los focos, las gradas. el interior siempre estaba en penumbra, por lo que no era necesario que quedara perfecto. además, nadie iba a darse cuenta de que las sillas no estaban correctamente alineadas cuando, ante sus ojos, una mujer de cuerpo imponente se quedaba colgada boca a bajo en un trapecio a veinte metros de altura y sin red. esa era la magia del circo. la crisis había hecho mella en todos los sectores sociales y los habitantes de los pueblos alimentaban sus sueños de ejercicios imposibles, animales exóticos, humanos inhumanos y demás extrañas criaturas. los acróbatas en las alturas y los payasos eran los más aplaudidos. los primeros, encogían el alma y cortaban la respiración en cada ejercicio. durante unos pocos segundos, las diez mil personas que llenaban las gradas enmudecían y se hacía un silencio cortante. pero luego, los acróbatas se encontraban en el aire, sus pies se posaban en la cuerda, sus manos atrapaban el trapecio, y la ovación era inmensa. los segundos, clowns, mimos y demás actores, arrancaban carcajadas en cada caída, en cada tarta en la cara. era como si nunca se hubieran reído, como si toda su vida hubieran esperado poder soltar la felicidad sonora que hace olvidar el hambre. y alguna cosa más.

Charlie: siempre tuviste barba?
Lila: desde que tenía trece años.
Charlie: yo también.
Lila: ven a mi tienda más tarde, cuando sea de noche, y te enseñaré algo que también tengo desde que tenía trece años.

Hawthorne James & Debra Christofferson, carnivàle.

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