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December 19, 2008

elección

guardado en: cine

(escuchando vvaa, brown sugar presents cold sweat)

el último del año, que nos vamos de vacaciones.
Red: tú no eres un asesino. un mal marido tal vez. puedes sentirte culpable si quieres, pero tu no apretaste el gatillo.
Andy: no, no lo hice. fue otra persona y yo acabe aquí. mala suerte, supongo.
Red: sí.
Andy: flota en el aire y tiene que caer sobre alguien. me toco a mí, eso es todo. el tornado me pillo por medio. nunca pensé que la tormenta durase tantos años, crees que saldrás de aquí algún día?
Red: yo? sí… cuando tenga una larga barba blanca y no me queden nada más que un par de tornillos, me soltarán.
Andy: te diré a donde iría yo. a Zihuatanejo
Red: a Zihuataque?
Andy: Zihuatanejo. está en México, un pueblecito frente al Pacífico. sabes que dicen los mejicanos del Pacifico?
Red: no.
Andy: que no tiene memoria. por eso quiero acabar mi vida allí, en un cálido lugar, sin recuerdos. abriré un pequeño hotel junto a la playa, me compraré una barca vieja, la arreglaré un poco y llevaré a los clientes a pescar.
Red: Zihuatanejo.
Andy: me resultaría útil allí un hombre que consigue cosas.
Red: no creo que sobreviviera fuera de aquí. he pasado aquí más de media vida. estoy institucionalizado, igual que lo estaba Brooks.
Andy: te estás subestimando.
Red: no lo creas. quiero decir, aquí dentro soy el tipo que consigue cualquier cosa, pero fuera ya tienes las páginas amarillas. yo no sabría ni por donde empezar. el océano Pacifico… joder. algo tan grande me asusta.
Andy: a mí no. no maté a mi mujer, ni tampoco a su amante. si cometí errores, ya los he pagado. y con intereses. ese hotel, esa barca. no creo que esté pidiendo demasiado.
Red: no deberías torturarte de esa forma, Andy. no es más que un puñetero sueño. México está en el quinto coño y tu estás aquí, y eso es lo que hay.
Andy: sí, vale, eso es lo que hay. está allí y yo estoy aquí. todo se reduce a una simple elección, empeñarse en vivir o empeñarse en morir.

Morgan Freeman & Tim Robins, cadena perpetua.

December 18, 2008

agradecido

guardado en: cardiología

(escuchando Jamie Cullum, twentysomething)

a este año (que mañana se acabará para este experimento) hay que agradecerle unas cuantas cosas. poder seguir viviendo para divertirnos y divertirnos para poder seguir viviendo. continuar manteniendo la capacidad de sorpresa en cada nueva fachada. poder abrazar a todos aquellos que llenan los minutos de aliento y alimento, en serio, sin vosotros, no podríamos continuar el viaje. los viajes. los libros. las películas. las series. los que todavía creen en el crepitar del vinilo. la familia. la aparición, despacio, sin hacer ruido, de emejota y Rachel (y todos aquellos que les rodean cada día). el silencio del pueblo y su gente, y la suerte de vivir en un lugar como este, una isla ahora inundada, que te arropa. volver a ver al maestro Moi y aplaudirle su trabajo, hablar y discutir y volver a escuchar música con él, escuchar y aprender de Clarissa y conocer a Sara. pero también (en realidad, debería estar al principio de la lista) la llegada de alguien que aparecerá llorando y con el aliento contenido durante nueve meses. alguien que va a llenar la casa y nuestras vidas de mucho más que sentimientos, de lágrimas de alegría y alguna de emoción. la sangre de un nuevo corazón que recorre cada día las venas y las arterias de ella, y la obliga a sonreír con cada nuevo latido. y yo pongo la oreja, intento escucharlo, pero todavía no se oye nada (tengo que probar poniéndole un micro y un amplificador). alguien que crece cada día y que le dibuja a ella un precioso perfil, un sueño hecho realidad, un deseo desde hace años, una mano que sujetar y que dejar volar, unos ojos en los que ver los nuestros y saber que tiene un trocito de cada uno, la forma de los suyos y los colores de los míos. alguien que aprenderá y que soñará con ser lo que quiera y luchará y caminará y correrá y luego se marchará, no sin antes dedicarnos una sonrisa cómplice de esta es la vida que siempre había querido. alguien que ampliará nuestra fórmula de la felicidad y la multiplicará por infinito, y que sufrirá, se reirá, esperará, gritará, cantará, aprenderá, trabajará, comerá, disfrutará, escuchará, regalará y dejará que le regalen. alguien que cambiará nuestras vidas para siempre y que ya es lo mejor que nos ha pasado.

(seguro que hay cosas que deberían estar en esta maraña y que han quedado dormidas en alguna esquina del corazón, pero ellas saben que las miramos mientras descansan y que, con eso, ya es más que suficiente).

haz lo que te salga de la punta del alma. Andreu Buenafuente, en la pared del decorado de una altra cosa.

December 17, 2008

peso

guardado en: por la calle

(escuchando Marvin Gaye, let’s get it on)

los días pesaban. desde hacía un tiempo, sentía el peso de los días. suponía que se estaba haciendo viejo. mayor, prefería pensar. porque los mayores no se divierten. o lo hacen cada vez menos. tienen que organizar reuniones para divertirse. y los viejos sí, porque ya no tienen nada que ocultar y el tiempo juega a su favor. contrariamente a la creencia popular, sabía que los viejos tenían todo el tiempo a su favor, mientras que él siempre corría contra el reloj. y casi siempre perdía. así que se estaba haciendo mayor. porque todo aquello que se posponía para cuando tuviera tiempo, terminaba por no hacerse. qué lastima. y tener que correr continuamente era una tarea cansada, por eso pesaban los días. poco a poco perdía el apetito por lo nuevo y por lo viejo. y no le gustaba. pensó todo eso de camino al trabajo, en el autobús. era uno de esos días grises en los que el mundo entero tiene cara de mal humor. buscó alguien que se sintiera bien consigo mismo, alguien cuya expresión no fuera la de qué asco de vida, qué asco de trabajo, qué asco de tiempo. una señora mayor se quejaba en voz alta a su amiga porque un negro le ha quitado el trabajo a mi yerno. fíjate, con lo que lo necesita mi yerno, ahora que se ha comprado el chalet y el coche nuevo. justo detrás de ella, un joven africano perdía todo el respeto por la tercera edad y se quedaba mirando el póster de la parada del autobús. regreso voluntario, infórmate. un hombre de bigote amarillo leía el periódico con desgana y ponía el ritcus de los labios hacia abajo. un niño con mochila, gorro y bufanda, de la mano de su madre, odiaba tener que estar allí, en aquel momento, justo ahora, dándole la mano a su madre. y su madre perdía la miraba a través de la ventana, tal vez soñando con una vida mejor. nadie, absolutamente nadie parecía ser mínimamente feliz. en los auriculares, Marvin Gay comenzó los primeros acordes de let’s get it on. las tres primeras notas de la guitarra le hicieron cerrar los ojos y sonreír. no lo hizo a propósito, no tenía humor para hacerlo a propósito, fue un acto reflejo. subió el volumen y dejó que el cuello mandara sobre el movimiento de su cabeza. una señora con abrigo de piel y el bolso en el pecho, atrapado entre los brazos, le miró pensando esta juventud, no tienen educación ni respeto.

en Italia, en 30 años de dominación de los Borgia, hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo da Vinci y el renacimiento. en Suiza, hubo amor y fraternidad, 500 años de democracia y paz y qué tenemos? el reloj de cuco. Orson Welles, el tercer hombre.

December 16, 2008

la Idea del Norte

guardado en: cardiología

(escuchando Brad Meldhau, the art of trio, vol. 3, songs)

al llegar a casa, lo encontré allí, inclinado sobre una de sus esquinas, en perfecta diagonal con hueco del buzón. estaba en un sobre acolchado, puesto ahí con mucho mimo, para que no se estropee. en la primera página, una dedicatoria escrita a bolígrafo azul. para Mar y Toni, con cariño, Mariano. me emocioné. Mar también. nadie nos había dedicado un libro a los dos. nos sonreímos. luego lo guardamos sobre la mesa, para leerlo con la atención que se merece. esta mañana, aprovechando el frío y la lluvia, he decidido llevarme a Mariano en el tren. en los auriculares, el funambulista de las teclas ha empezado a sonar con el agua de otoño que hace un mes que no deja de caer sobre esta isla nuestra. entonces ha aparecido emejota. La Idea del Norte (cuaderno de notas, 2005-2007) es una historia contada en primera persona, una historia de historias que fascina por su narrativa y por sus acontecimientos. un joven pianista que tiene que aprender de nuevo a tocar el piano por culpa de una enfermedad degenerativa en sus dedos. el aprendizaje continuo, el alimento de un protagonista, que es persona y personaje, que levanta y se levanta el ánimo. un blog donde las letras van más allá de las entradas y los píxels en la pantalla, para entrar en el día a día de muchos de los que esperamos con ganas y algo ansiosos su siguiente historia sobre la abuela, su siguiente recomendación cinematográfica o literaria, el siguiente capítulo de esos malditos análisis y un doctor que no le mira a la cara cuando está con él, sólo a su bloc de notas. La Idea del Norte es una noche de insomnio que se ha convertido en una lucecita al final de un camino que, a veces, nos cuesta encontrar en nuestros propios días. y, desde ayer, en mis manos, es un libro enviado como regalo desde el otro lado del mar, sin pedirlo, aunque deseándolo y esperándolo, sin querer nada a cambio, sin querer más que un hueco en esa estantería que se está llenando de palabras de otros que han entrado por boca de emejota. de Mariano. muchas gracias, mi (nuestro) querido amigo.

Andy se arrastró hacia la libertad a través de quinientas yardas de residuos mal olientes que no puedo imaginar. o quizás no quiera imaginarlo. quinientas yardas. es la longitud de cinco campos de fútbol, casi media milla. Morgan Freeman, cadena perpetua.

December 12, 2008

oferta

guardado en: cine

(escuchando the jam, the snaps)

hoy estamos nostálgicos.

Johnny: Woltz compró los derechos de una novela sensacional. el protagonista es un tipo como yo. no tendría ni que actuar, sólo ser yo mismo. pero, Padrino, no sé que hacer. no sé qué hacer.
don Vito: puedes comportarte como un hombre! qué eres, un títere de Hollywood que llora como una mujer? no sé qué hacer, no sé qué hacer. qué niñería es esa? ridículo. pasas tiempo con tu familia?
Johnny: claro que lo hago.
don Vito: bien, porque un hombre que no pasa tiempo con su familia no puede ser un hombre completo. tienes mala cara, debes comer bien. ese gran hombre de Hollywood te dará lo que quieres, confía en mí.
Johnny: pero el rodaje empieza la semana que viene.
don Vito: le haré una oferta que no podrá rechazar. ahora sal fuera, diviértete y deja el asunto en mis manos. deja que yo me encargue de todo.

Al Martino & Marlon Brando, el padrino.

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