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January 13, 2009

mezclas

guardado en: historias

(escuchando Paul Weller, the modfather)

basado en un microcuento leído en uno de los vinilos de chispum.com.
el cuento de miedo estaba cansado de ser malo. ya no le atraía eso de mantener una posición de poder sobre los demás. sobre todo si, para hacerlo, debía seguir utilizando únicamente el respeto de su propio género. cada vez que un grupo de personas se juntaban alrededor de un fuego para narrar su historia, el cuento de miedo se sentía un poco peor. no era una cuestión de renegar de su esencia, una historia que erizaba el cabello en la nuca y que hacía temblar al más valiente, sino de buscar un poco más allá de lo que las normas sociales le dictaban. las cosas son así y nosotros no somos nadie para cambiarlas, le decía su padre, la novela de Drácula, con la solemnidad de los clásicos. pero no lo entiendo, porqué no puedo tener un final feliz o torreones con princesas?, respondía el cuento de miedo. porque las historias de miedo no se deben mezclar con las de príncipes y princesas. eso son majaderías para niños, le contestaba su padre elevando el tono de voz. los gritos de terror son nuestro alimento y debemos estar orgullosos de provocarlos. y no se hable más. y no hablaban más. pero él estaba cansado. así que, un día que iba a por el pan, se desvió del camino y buscó un cuento de esos para niños en el que colarse. una vez dentro, el vampiro protagonista se encontró con la princesa. buenos días, le dijo la joven, ataviada con un precioso vestido azul brillante, soy la bella princesa. no te había visto nunca por aquí. quién eres tú?, preguntó intrigada. yo voy el terrible vampiro del cuento de miedo, contestó, abriendo los brazos y mostrando los colmillos. pues muy terrible, muy terrible, no pareces, contestó la princesa con una sonrisa burlona. pues tú tampoco eres tan bonita como te anuncias, sentenció el chupóctero con la misma sorna. ella se quedó en silencio unos segundos, pero terminó por aceptar la bolea y, a cambio, le devolvió una sonrisa en toda regla. ese, como dijo Rick, fue el principio de una hermosa amistad. desde entonces, viven felices entre murciélagos y flores.

casarse? quién, Mary Kate? qué disparate! es una pelirroja con todas las consecuencias. Barry Fitzgerald, el hombre tranquilo.

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