carta
(escuchando Terence Blachard, bso the miracle of St. Anna)
queridos padres,
aquí todo es muy difícil. sé que luchamos por la libertad de nuestro pueblo, pero hay días en los que se me hace difícl seguir. aunque luego lo pienso y sé que soy afortunado. porque casi todos han perdido a alguien, y son muchos los que no son capaces de superarlo y se pasan el día gimiendo y llorando. dicen que no pueden continuar así y que quieren morir. no entiendo esta guerra. hay familias enteras con la esperanza puesta en un kilo de arroz y desesperación en los ojos de los que no pueden ni moverse. el agua escasea y ahora ya sólo podemos beber un tapón al día. como la época de lluvias aún está lejos, hace semanas que nos lavamos con agua de mar para ahorrar agua potable. pero casi es mejor no hacerlo, porque son muchos los que han muerto en las barcazas y la orilla trae todas las olas manchadas de sangre. pero lo peor es el aire. algunos días se hace irrespirable y crees que vas a desfallecer. los soldados tenemos máscaras antigás, pero los civiles no, y, creedme, no es fácil ver sufrir a tanta gente. el ruido de las ametralladoras y las bombas es continuo. no pasa ni una sóla hora sin que algún estruendo te obligue a callarte cuando estás em medio de una conversación. hay días en los que se hace tan insoportable que ya no recuerdas lo que es el silencio por la noche. pero tampoco quiero que penséis que estamos tan desesperados. la mayor parte del tiempo estamos bien. jugamos a las cartas, bebemos y fumamos. hay una docena de chicas que vienen a vernos de vez en cuando y, por unas cuantas monedas, alivian nuestra necesidades. y nosotros las suyas, que aquí todo el mundo necesita algo de amor. bueno, tengo que despedirme, porque acaban de bombardear una escuela y tenemos que ir a ayudar con los escombros. portaos bien. y enviadme otra caja de rosquillas de canela, que estaban riquísimas. un beso fuerte. vuestro hijo.
la sangre ha de quedar en la hoja. Daniel-Day Lewis, gangs of New York.

