q!

March 2, 2009

Tom

guardado en: cine

(escuchando vvaa, talented mr. Ripley)

Tom no se puede creer que, por primera vez, forme parte de algo. hasta ahora siempre había sido nadie. hasta que la oportunidad llamó a su puerta. y entró en la vida de Dickie. por necesidad. necesitaba tener un amigo, alguien en quien poder confiar, a quién poder contarle todo aquello que ni siquiera se contaría a sí mismo. y creyó que Dickie podía interpretar ese papel. aunque no lo sintiera. pero Dickie no es de esas personas. hoy es tu mejor amigo, y mañana desaparece durante dos meses para irse a esquiar a los alpes. o simplemente se cansa de ti y te odia para siempre. pero eso Tom aún no lo sabe. ahora mismo es su mejor amigo, su mano derecha, su compañero de noches interminables y de días larguísimos como preludio de las mejores fiestas al ponerse el sol. Dickie le ha invitado a subir al escenario. tu vuo’fa l’americano. all the thing. un escenario. en un local de jazz. eso es algo nuevo, espectacular, enorme, salvaje, como una bombona de oxígeno en un mundo estrecho de apariencias desfiguradas por la sonrisa perfecta del que es alguna cosa más que sólo un amigo de sus amigos. desde la tarima, Tom se siente una persona normal, se siente querido y envidiado por todos los que están allí abajo, dejando que les diviertan. él les está divirtiendo. y eso es un sueño. toda la tristeza de su apartamento bajo las vías del tren, de sus goteras húmedas que se hunden en las paredes y las sábanas y la ropa del armario desvencijado, desaparece en cada nuevo aplauso, en cada sonrisa. y todo gracias a Dickie. porque Dickie se preocupa por Tom, porque le quiere. toda la vida ha luchado por tener a alguien así a su lado. y lo ha conseguido. el futuro, todas las traiciones, los engaños, las mentiras, todo eso quedará guardado para siempre en la caja de pandora, hundida en el fondo del Mediterráneo. y si lo descubren? y si lo descubren y se lo cuentan a la policía? no, no lo harán. son demasiado estúpidos para darse cuenta de lo que hay entre ellos. además, Dickie se preocupa por Tom. y eso lo puede todo. todo. pase lo que pase.

siempre pensé que sería mejor, pretender ser alguien, que no ser nadie. Matt Damon, el talento de mr. Ripley.

February 27, 2009

dedicatoria

guardado en: cine

(escuchando vetusta morla, un día en el mundo)

a nosotros, que supimos, cuando ya no había remedio, que aquel mundo imperial en cinemascope y color deluxe que nos habían prometido en el colegio y en tantos discursos y sermones, no existiría nunca. a nosotros, que hemos ido llegando tarde a todo: a la infancia, a la adolescencia, al sexo, al amor, a la política. a nosotros, que nos quitaron, año tras año, el significado de cuanto nos rodeaba, aunque fueran las cosas más pequeñas, menos importantes. y a quienes nos hicieron así. nuestros padres, que también llevaron lo suyo. y a sor Bernarda, siempre dando pellizcos. y al padre Pulido, que tanto nos azaraba cuando nos echaba el brazo al cuello. y a José Mallorquí y sus dos hombres buenos. y a Roberto Alcázar y Pedrín, jefe de centuria y flecha, respectivamente. y a Domingo el de los comestibles, que partía el chicle bazooka con un cuchillo enorme. y a Young Martín y a Fred Galiana. y a Di Stefano y a Kubala, y a los zapatos de Segarra. y a Pedro Pablo Ayuso y a Matilde Conesa, y a Guillermo Sautier Casasesca y a Marcial Lafuente Estefanía. y a Indívil y Mandonio, y a by Vázquez, y a Conti, y a Peñarroya, y al inventor del palmo y dao, y al padre Venancio Marcos, y a la melodía misteriosa, y a Gila, y a Pepe Iglesias el zorro, y a Renato Carossone, y a Gloria Lasso, y a Luis Mariano, que nunca le dejaron en paz con eso de si era marica. y a Juan de Orduña el de locura de amor. y a Carpanta, y al gran Mekong de los Wiganes, y al París Hollywood; y al padre Ripalda. no, al padre Ripalda, no. bueno, pues a los últimos de Filipinas. y a los amigos ricos que nos dejaron jugar alguna vez con sus trenes eléctricos. y a todos los billares y futbolines de España, y a Marilyn Monroe. y a Miguel Hernández, que se murió sin que nosotros supiéramos que existía.

José Sacristán, asignatura pendiente.

February 20, 2009

ineludible

guardado en: cine

(escuchando vvaa, the fabulous Rachel string collection)

a veces, estamos siendo golpeados, y no por qué. ya sea de manera accidental o por decisión propia, no hay nada que puedas hacer. una mujer en París se iba de compras, pero se olvidó el abrigo y volvió a cogerlo. cuando lo cogía, sonó el teléfono, así que se detuvo a contestar y habló durante un par de minutos. mientras hablaba por teléfono, Doisy estaba ensayando para un espectáculo en la Ópera de París. y, mientras ella estaba ensayando, la mujer del teléfono salió a la calle para coger un taxi. un taxista, que acababa de dejar a un cliente, se detuvo a tomar un café. y todo esto, mientras Daisy ensayaba. y el taxista que había dejado al cliente y se había detenido a tomar un café, recogió a la mujer que iba de compras y había perdido el taxi anterior. el taxista tuvo que frenar por culpa de un hombre que cruzaba la calle, que iba a trabajar cinco minutos más tarde de lo habitual, porque se había olvidado de ponerse el despertador. mientras ese hombre que llegaba tarde al trabajo cruzaba la calle, Daisy había terminado su ensayo y se estaba dando una ducha. mientras Daisy se duchaba y el taxista esperaba frente a una tienda a que la mujer recogiera un paquete, que no estaba envuelto todavía, rpoque la chica que se suponía que debía hacerlo, se había peleado con su novio la noche anterior y se olvidó. el paquete fue envuelto y la mujer regresó al taxi, que fue bloqueado por un camión de entrega mientras Daisy se vestía. el camión de entrega salió y el taxi pudo moverse, mientras Daisy, la última en vestirse, esperaba a una de sus amigas a la que se le había roto un cordón de su zapato. mientras el taxi se detuvo en un semáforo en rojo, Daisy y su amiga salían por detrás del teatro. si sólo una cosa hubiera ocurrido de otra forma. si el cordón no se hubiera roto, o el camión de entrega se hubiera movido antes, o el paquete hubiera estado envuelto porque la chica no hubiera roto con su novio, o el hombre se hubiera puesto el despertador y hubiera salido cinco minutos antes, o el taxista no se hubiera parado a tomar un café, o la mujer no hubiera olvidado el abrigo y hubiera tomado el primer taxi, Daisy y su amiga hubieran cruzado la calle, y el taxi hubiera pasado a su lado.

Brad Pitt, el curioso caso de Benjamin Button.

February 13, 2009

y de Carabanchel

guardado en: cine

(escuchando galactic, crazyhorse mongoose)

padre Ángel: José María, tengo una misión.
José María: que se va de misiones?
padre Ángel: no, no, no. que tengo una misión que cumplir. una cosa que tengo que hacer en la ciudad yo mismo. tú eres satánico, verdad?
José María: sí, señor. y de Carabanchel.
padre Ángel: sabes invocar al demonio?
José María: eh?
padre Ángel: es que necesito invocar al demonio.
José María: para qué?
padre Ángel: el algo que tiene que ver con el apocalipsis.
José María: la película?
padre Ángel: no, no, el libro de la biblia. bueno, es igual. esta noche nace el anticristo, pero no sé dónde. por eso necesito invocar al demonio.
José María: qué fuerte.
padre Ángel: ahora soy un pecador. he traicionado a Cristo, como Judas, para que la salvación sea posible.
José María: yo también soy un pecador de la hostia.
padre Ángel: tengo que vender mi alma al diablo, pero no sé cómo. he robado un libro, pero no hay nada claro, no explica bien cómo hacerlo.
José María: este es Kavan, el de la tele. a mi madre le encanta. es un hijo de puta.
padre Ángel: ya, pero es que no tengo mucho tiempo. tú crees que podemos hacer algo?
José María: tranqui, ya verá como nos lo montamos.

Alex Angulo & Santiago Segura, el día de la bestia (qué tiempos aquellos en los que Alex de la Iglesia hacía cine).

February 6, 2009

tiempo

guardado en: cine

(escuchando Alasdair Fraser, the road north)

hay películas que valen un diálogo.

y fuiste aceptada, por supuesto. te mudaste de Boston a París. a un pequeño apartamento en la calle Faubourg st. Denis. te mostré nuestro vecindario, mis bares, mi escuela. te presenté a mis amigos, a mis padres. escuché tus textos, tus canciones, tus esperanzas, tus deseos, tu música. escuchaste la mía, mi italiano, mi alemán, y un poco de ruso. te di un walkman. me diste una almohada. y un día, me besaste. pasó el tiempo, voló el tiempo. y todo parecía muy sencillo, simple, libre, nuevo, único. fuimos al cine, fuimos a bailar, fuimos de compras. nos reímos. lloraste. nadamos, fumamos, nos afeitamos. de vez en cuando gritabas sin motivo alguno, o con motivo.
sí, en ocasiones con motivo. te traje a la academia. estudié para mis exámenes. escuché tus canciones, tus esperanzas, tus deseos, tu música.
escuchaste la mía. estábamos tan cerca, tan cerca. tan cerca. fuimos al cine, nadamos, reímos. gritaste. en ocasiones con motivo y en ocasiones sin el. pasó el tiempo, voló el tiempo. te traje a la academia. estudié para mis exámenes. escuchaste mi italiano, alemán, ruso, francés. estudié para mis examenes. gritaste. en ocasiones con motivo. pasó el tiempo sin motivo. gritaste sin motivo. estudié para mis exámenes. mis exámenes. mis exámenes.
pasó el tiempo. gritaste. gritaste. gritaste. fui al cine. perdóname, Francine.

Melchior Belson, Paris, je t’aime.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here