q!

February 25, 2009

marrón

guardado en: mundo grúa

(escuchando radiohead, kid a)

- hola, buenos días
- buenos días y bienvenidos al equipo marrón.
- uy, perdón, que me he equivocado de sala.
- no, no se ha equivocado. pase, pase, por favor.
- no gracias, no hace falta.
- sí, sí que hace falta. y además usted firmó un contrato para obedecer.
- pero tenía unas cláusulas.
- ya. bueno, como quiera. el siguiente, por favor.
- no, hombre, tampoco nos pongamos así.
- me pongo como me da la gana. o entra o deje pasar al siguiente.
- …
- bueno, qué? no tenemos todo el día.
- dónde tengo que ir?
- así me gusta. y ahora, póngase el alegre sombrero de cascabeles y dibuje una sonrisa en esa cara tan triste, hombre, que podría estar usted peor.
- …
- perfecto. pase, pase. y siéntese allí, en esa silla marrón.

no sois vuestra cuenta corriente. No sois el coche que tenéis, ni el contenido de vuestra cartera. No sois vuestros pantalones. Sois la mierda cantante y danzante del mundo. Brad PItt, el club de la lucha.

February 24, 2009

al final

guardado en: mundo grúa

(escuchando vvaa, Woody Allen, music from the movies)

estaba tan tranquilo. se había levantado como cualquier otro día. no había nada, ni una pequeña mancha de café en la camisa, ni un gato negro por la calle, ni siquiera una maldita escalera, que le avisara de que iba a morir esa misma tarde, mientras volvía a casa andando después de un café con leche. pero así fue. se murió. y lo hizo de repente. sintió un pinchazo en el pecho. ay. no recordaba nada más. cuando volvió a abrir los ojos, vio la luz blanca al final de túnel. vaya, pues era verdad, había una luz blanca. y algo le decía que tenía que ir hacia ella. sonrió y se dio cuenta de que era feliz. tras toda una vida de sacrificio y oración, llegaría al cielo y, por fin, conocería al santo padre. qué emoción. corrió por el túnel y, al salir, se quedó ciego por unos instantes. entornó los ojos, hasta que sus pupilas de hubieron adaptado al brillo que desprendía aquel lugar. cuando recuperó la vista se dio cuenta de que había una larguísima cola. se puso el último. la señora que estaba delante de él parecía tan confusa como el resto. qué es esto? por qué hay cola? pero nadie tenía la respuesta. entablaron una agradable conversación sobre las bondades del cristianismo y la felicidad que les embriagaba, ahora que iban a disfrutar de la gloria eterna. a medida que se acercaban a la ventanilla, se dio cuenta de que la entrada no sería tan fácil. cuando le tocó a él, vio que se trataba de un peaje. el angelical funcionario le pidió referencias, que comprobó en el ordenador. cada diminuto error le suponía un extra. así que, al final, le cobraron una pasta. pero, es que no llevo dinero encima, lo he dejado todo en la tierra. el asexuado trabajador sonrió. no se preocupe, le podemos facilitar un préstamo. así que firmó un préstamo a pagar con trabajos a la comunidad durante 1500 años. bueno, tampoco era tanto tiempo, teniendo en cuenta que se iba a pasar allí toda la eternidad. le asignaron a las obras de la urbanización de palacetes de verano para jefes de estado y de gobierno con referencias. con un poco de suerte, conocería a Dios. qué ilusión.

aquí estamos, en directo, desde el muro de las lamentaciones. y si nuestros padres se hubieran convertido al catolicismo un mes antes de que nacieras, seríamos católicos, y así se acabaría el problema. Woody Allen, desmontando a Harry.

February 5, 2009

ah, se siente

guardado en: mundo grúa

(escuchando el hervor de la neurona a punto de convertirse en palomita)

corre, corre, que hay que pagar antes de final de mes porque se acaba la oferta. corre, corre. mueve cielo y tierra para conseguir el dinero que te falta para comprarte el flamante coche nuevo. corre, corre. pierde media mañana y una tarde suplicando para que te lo ingresen en la cuenta antes de lo que realmente está previsto para poder hacer feliz al vendedor y que se lleve su comisión y no lo echen a la calle. esfuérzate para que él lleve lo mejor posible la crisis que le está jodiendo la vida. y, para qué engañarnos, porque te hace ilusión estrenar coche nuevo. como a todos. con ese olor característico. y firmas. te lo entregarán en tres días. genial. bueno, mejor pon cuatro y así seguro que lo tienes. de acuerdo. cuatro. pasan los cuatro días. pero no. no han llegado a tiempo para matricularlo el día que dijeron. ni tienen los extras que le pedías, así que no pueden montarlos. y no pueden hacer nada por solucionarlo. jódete. y quédate sin coche nuevo. porque el fin de semana está cerca y el sábado no entregamos coches. así que el lunes. o el martes, depende de cuando llegue el pedido. oye, pero yo corrí para pagar cuando tú me pediste que pagara. no podéis correr vosotros ahora? lo siento, pero es lo que me han dicho del taller. pues presiónalos. igual que yo presioné a los del banco. no puedo hacer nada más, lo siento. claro, claro. ahora ya has cobrado, ahora ya da lo mismo. mientras tanto, yo no tengo coche. bestial. lo siento. ya, pero tu tienes tu comisión, verdad? si, bueno. pues eso, joder. no puedo hacer más, lo siento. vale, vale. gracias, ha sido usted muy amable.

V: la violencia puede usarse para hacer el bien.
Evey: a qué te refieres?
V: justicia.

Hugo Weaving & Natalie Portman, v de vendetta.

February 4, 2009

esperanza

guardado en: mundo grúa

(escuchando apocalyptica, plays metallica by four cellos)

cuaderno de bitácora del Agency Key.
el mar llevaba muchos meses revuelto, y eran muchos los barcos que se habían quedado en el camino. hélices rotas, mástiles partidos, vías de agua en las salas de máquinas. el temporal no tenía piedad con los cascos. si una nave no estaba preparada para aguantar el embiste de las olas y el viento y la lluvia durante una travesía incierta, se perdía para siempre en las aguas oscuras. y, para el Agency Key, las cosas tampoco eran fáciles. la incertidumbre del próximo puerto de destino, y de si estaría o no en condiciones de abastecer a un barco que necesitaba grandes cantidades de suministros, flotaba en todas los pasillos. los tripulantes, todos ellos, tenían la extraña sensación de que saltar por la borda era la única salida, pero ninguno tenía valor para hacerlo. cuanto más se levantaban las olas, más difícil se hacía mantener la estabilidad y el rumbo de la nave. en las cubiertas, el hambre empezaba a hacer mella en algunos de los trabajadores. tras varios días sin víveres, llegaron a un puerto con la esperanza de que allí podrían llenar las bodegas lo suficiente como para varios meses más de travesía. pero allí no quedaba casi nada. sólo unos cuantos sacos de arroz que servirían para paliar el hambre unos cuantos días. aunque la parada fue la última para uno de los capitanes, un tipo que llevaba años aprovechándose del trabajo ajeno mientras él disfrutaba de los privilegios de la cubierta de primera clase. sin discusiones ni grandes aspavientos, abandonó el barco. otro, fue detenido por la policía del puerto, por culpa de un aparente malentendido. días más tarde, fue puesto en libertad con las excusas de las autoridades, pero no sirvió para que desapareciera esa sensación de los tripulantes de aquí hay algo que no funciona. de hecho, así era. había algo que no funcionaba. la nave continuaba con rumbo incierto entre las olas. nadie informaba de nada, nadie comprendía qué política se estaba siguiendo desde la cabina de mando, sólo se exigía más carbón y más trabajo. hasta que un día, por los pasillos de la cubierta tres, alguien dijo que había oído que había un puerto en el que tenían víveres para dos años. el problema era que sólo tenían un pequeño muelle de atraque y un único barco podía echar anclas allí. y, evidentemente, que había otros barcos que se dirigían hacia allí. la tripulación pensó que tenían una oportunidad. la incertidumbre convirtió en objetivo. una semana más tarde, la noticia se confirmó. el muelle estaba reservado para el Agency Key. la euforia se desató en todas la cubiertas. pero duró poco. porque todos sabían dónde, pero nadie sabía cuándo. llevaban varias semanas sin comer, y no sabían si la noticia era un bulo, o simplemente, si llegarían con vida al muelle. cada cubierta era un rumor distinto, cada pasillo, una culpa diferente. mientras tanto, las calderas seguían exigiendo más carbón.

soy el sudor frío de Jack. Edward Norton, el club de la lucha.

January 26, 2009

carta

guardado en: mundo grúa

(escuchando Terence Blachard, bso the miracle of St. Anna)

queridos padres,
aquí todo es muy difícil. sé que luchamos por la libertad de nuestro pueblo, pero hay días en los que se me hace difícl seguir. aunque luego lo pienso y sé que soy afortunado. porque casi todos han perdido a alguien, y son muchos los que no son capaces de superarlo y se pasan el día gimiendo y llorando. dicen que no pueden continuar así y que quieren morir. no entiendo esta guerra. hay familias enteras con la esperanza puesta en un kilo de arroz y desesperación en los ojos de los que no pueden ni moverse. el agua escasea y ahora ya sólo podemos beber un tapón al día. como la época de lluvias aún está lejos, hace semanas que nos lavamos con agua de mar para ahorrar agua potable. pero casi es mejor no hacerlo, porque son muchos los que han muerto en las barcazas y la orilla trae todas las olas manchadas de sangre. pero lo peor es el aire. algunos días se hace irrespirable y crees que vas a desfallecer. los soldados tenemos máscaras antigás, pero los civiles no, y, creedme, no es fácil ver sufrir a tanta gente. el ruido de las ametralladoras y las bombas es continuo. no pasa ni una sóla hora sin que algún estruendo te obligue a callarte cuando estás em medio de una conversación. hay días en los que se hace tan insoportable que ya no recuerdas lo que es el silencio por la noche. pero tampoco quiero que penséis que estamos tan desesperados. la mayor parte del tiempo estamos bien. jugamos a las cartas, bebemos y fumamos. hay una docena de chicas que vienen a vernos de vez en cuando y, por unas cuantas monedas, alivian nuestra necesidades. y nosotros las suyas, que aquí todo el mundo necesita algo de amor. bueno, tengo que despedirme, porque acaban de bombardear una escuela y tenemos que ir a ayudar con los escombros. portaos bien. y enviadme otra caja de rosquillas de canela, que estaban riquísimas. un beso fuerte. vuestro hijo.

la sangre ha de quedar en la hoja. Daniel-Day Lewis, gangs of New York.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here